por Gemma Control de Calidad | Mar 15, 2023 | Effimer
¿Sabes qué envases se reciclan?
En ocasiones, lo que limita las posibilidades de reciclaje de un envase no es la falta de interés del usuario sino la falta de información. ¿Te has fijado en la cantidad de plásticos diferentes que se emplean en las soluciones de packaging de alimentos? En Effimer te ayudamos a identificar cada uno para que puedas reciclarlo del modo adecuado.

Categorización de los envases para alimentos
Las nuevas soluciones alternativas de packaging de alimentos han supuesto la utilización de otro tipo de materiales de fabricación. En cualquier caso, todos los envases existentes tanto en el catering y en la alimentación como en otros sectores se pueden dividir en las siguientes categorías:
- Reciclables: materiales que tras su uso inicial se pueden tratar para darles un nuevo uso diferente al original.
- Biodegradables: materiales que tienen la capacidad de descomponerse de manera natural sin contaminar en medioambiente.
- Compostables: materiales que no solo se descomponen por la acción natural de determinados microorganismos sino que además reúnen las características necesarias para la fabricación de compost de calidad.

¿Qué sucede con los materiales que no forman parte de estos grupos?
Los envases fabricados con materiales que no se pueden reciclar y que tampoco se descomponen de manera natural sin afectar al ecosistema se consideran materiales contaminantes.
Por ejemplo, no todos los envases de plástico son aptos para el reciclaje y solo algunos son biodegradables. Si quieres aportar tu granito de arena a un planeta más sostenible, es importante que aprendas a diferenciarlos para que te deshagas de cada uno en el lugar que le corresponde.

¿Por qué no todos los plásticos son reciclables?
El proceso de fabricación de envases plásticos puede resultar muy complejo. Para la obtención de algunos productos es necesaria su combinación con otros materiales que no permiten su reutilización.
En ocasiones son los pigmentos empleados, en otras el uso de aditivos en forma de resinas o pegamentos. La consecuencia es que estas mezclas impiden que las máquinas de reciclaje hagan su trabajo correctamente, por lo que la vida útil de estos envases es muy corta (y contaminante).

¿Qué tipos de plásticos existen en el mercado?
Todos los envases plásticos para alimentación o para otras industrias llevan asociado un Código de Identificación de Resinas (RIC, por sus siglas en inglés). Este código permite al usuario diferenciar entre distintos tipos de plástico y su facilidad de reciclaje que, por orden descendente, sería el siguiente:
- PET: los envases de tereftalato de polietileno se caracterizan sobre todo por su alta transparencia. Son los más empleados en la fabricación de botellas, bien sea para el agua o para otro tipo de líquidos que se muestran visibles para el consumidor. El PET es el material en el que están fabricadas muchas de las tapasy vasos de yogur de Effimer.
¿En qué pueden transformarse?: fibras textiles, envases de cosmética, fibras textiles o bolsos y complementos.
- HDPE: el polietileno de alta densidad ofrece una buena relación peso/resistencia, tanto a los químicos como a las altas temperaturas. Las botellas de leche suelen estar fabricadas en este material.
¿En qué pueden transformarse?: juguetes, detergentes, muebles, baldosas o macetas.
- PVC: es un nombre muy conocido entre los usuarios porque, aparte de en la fabricación de envases, se emplea para otros muchos fines. El policloruro de vinilo es un plástico de gran resistencia, tanto en las versiones rígidas como en las flexibles.
¿En qué pueden transformarse?: tarjetas bancarias, tuberías, recubrimiento de cables o pieles sintéticas.
- LDPE: los envases fabricados con polietileno de baja densidad son flexibles, resistentes y ofrecen diferentes niveles de transparencia en función de su composición. Es el plástico clásico de las bolsas para la compra.
¿En qué pueden transformarse?: mobiliario urbano, papel film o nuevas bolsas y sacos de plástico.
- PP: son plásticos de polipropileno, muy resistentes y fáciles de moldear, por lo que su uso está bastante extendido. Hasta ahora, era el material más empleado en la fabricación de tapones y pajitas. Por su resistencia térmica, es el material en el que están fabricados los envases plásticos para microondas de Effimer.
¿En qué pueden transformarse?: regaderas, cajas de baterías para coches, embudos o contenedores de almacenamiento.
- PS: se trata de plástico de poliestireno, un material que reúne características muy variadas que lo convierten en una de las opciones más versátiles. En Effimer es el tipo de plástico en el que están fabricados la mayoría de los vasos para vino, chupitos o degustación.
¿En qué pueden transformarse?: aislantes para la construcción (térmico y acústico), perchas y nuevos envases.
- Otros plásticos: pertenecen a esta categoría los plásticos que son más difíciles de reciclar. Por lo general, se trata de plásticos mezclados con resinas de difícil identificación.
¿En qué pueden transformarse?: su segunda vida es poco habitual. Aún así, se pueden encontrar en algunas piezas para coches o fibras de nylon.

¿Cómo saber si un envase de plástico es reciclable o no?
No es necesario que conozcas al detalle los diferentes tipos de plástico existentes para saber si son reciclables o no. La forma más sencilla de depositar cualquier envase en el contenedor correspondiente es localizar la siguiente información en su superficie o en el embalaje:
- Triángulo de Moebius con tres flechas verdes. Producto reciclable, contenedor amarillo (envases).
- Sello “100 % Biodegradable”. Producto fabricado con materias primas biológicas o fósiles, contenedor marrón (orgánico).
- Sello “OK Compost”. Producto compostable, contenedor marrón (orgánico).
por Gemma Control de Calidad | Feb 25, 2023 | Effimer
Reducir, reutilizar y reciclar. Las tres máximas para lograr que disminuya la huella medioambiental encajan a la perfección con el concepto de ecodiseño. Ahora tienes una solución moderna y funcional para ponerte al día con las prácticas de packaging más ecológicas al tiempo que aportas personalidad a tu imagen de marca.
¿En qué consiste el ecodiseño?
El packaging sostenible ha dejado de ser la solución de embalaje del futuro: es ahora cuando está más presente que nunca. En supermercados, en negocios de catering y restauración, en panaderías… Bien sea por cuestiones legales, bien por conciencia ecológica, cada vez son más las empresas que apuestan por el diseño sostenible de sus embalajes.
El ecodiseño es un concepto que se puede aplicar tanto a procesos como a productos. Su objetivo es optimizar todo lo relacionado con la tecnología del diseño para reducir el impacto medioambiental de esos productos que se emplean a diario como solución de embalaje.

Claves del ecodiseño en productos para el envasado
Desde la idea inicial hasta el tratamiento en la planta de reciclaje, el ecodiseño tiene en cuenta todo el ciclo de vida del producto. Este seguimiento de los procesos permite mejorar la durabilidad y reusabilidad de los productos siempre desde una perspectiva sostenible.

Para ello, el ecodiseño en packaging debe garantizar:
- El uso de materiales ecológicos, biodegradables o compostables, como el cartón, los plásticos vegetales o la madera.
- La optimización del proceso de producción, reduciendo la cantidad de materiales y recursos empleados.
- El desmontaje rápido que facilite el reciclaje y las facilidades para que los productos se puedan reutilizar.
- La adaptación de formatos y espacio en función del contenido al que está destinado cada envase.
Ventajas del ecodiseño en tu proyecto de negocio
El diseño ecológico ofrece numerosas ventajas desde el punto de vista empresarial y medioambiental. Entre los principales motivos por los que te resultará muy útil incorporar este tipo de embalajes sostenibles a tu negocio destacan:
- Eficiencia en la producción: al emplear menos materiales se necesita menos energía para trabajarlos.
- Reducción de emisiones: hay un menor consumo de recursos y una optimización en procesos como el transporte, por lo que se reduce la producción de CO2.
- Diferenciación frente a la competencia: los distintivos ecológicos son un valor añadido a tu marca y un plus de calidad para tus productos.
- Satisfacción de los clientes: también los clientes tienen cada vez más conciencia ecológica. Al facilitarles envases con sello de sostenibilidad consigues fidelizar a los más exigentes.
- Reducción de costes: el ecodiseño es una metodología que ofrece gran rentabilidad gracias a la disminución del empleo de materiales, el uso de materias primas recicladas y la optimización del espacio de los embalajes.

¿Cómo integrar el ecodiseño en tu negocio de catering o panadería?
El ecodiseño en el packaging es mucho más que un compromiso a nivel personal: es una obligación legal. ¿Sabías que a partir de 2030 todos los embalajes plásticos tienen la obligación de ser reutilizables, reciclables o compostables? La estrategia europea para el plástico apuesta por un modelo de economía circular que está obligando a muchos negocios a reinventarse.
Aplicar el ecodiseño en el packaging de tu negocio implica:
- Emplear materiales que ya hayan sido utilizados anteriormente y no agotar nuevos recursos.
- Utilizar materias primas y procesos renovables, con la certificación que garantice que su uso no afecta a la biodiversidad y a la sostenibilidad.
- Asegurar la segunda vida de los embalajes generados para fomentar la circularidad en los procesos de producción.
- Informar al consumidor sobre el origen de los materiales y su nivel de reciclabilidad mostrando para ello los distintivos y sellos ecológicos aplicables.

Ejemplos de ecodiseño para el envasado de alimentos
Si tu negocio está específicamente orientado al catering, las comidas preparadas o la venta de pan o bollería, la integración del ecodiseño en tu packaging te resultará muy sencilla. En Effimer podemos echarte una mano con nuestro extenso catálogo de cajas y bandejas de cartón entre las que encontrarás:
Todos estos formatos de embalaje ofrecen medidas y diseños variados para adaptarse mejor a las exigencias de tus productos: panes, bollería, canapés… ¿Y lo mejor de todo? El usuario puede deshacerse de ellos directamente en el contenedor azul, donde dará comienzo un nuevo ciclo de vida para estas cajas, tapas y bandejas de cartón.

por Gemma Control de Calidad | Ene 26, 2023 | Effimer
El pasado 1 de enero entraba en vigor el nuevo Impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables. Su forma de aplicación y el modo en el que te afecta como fabricante o como comprador de estos productos presenta todavía algunas dudas que te aclaramos en este artículo.
¿Qué es el Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables?
El Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables es un impuesto medioambiental de naturaleza indirecta con el que se pretende incentivar la economía circular. La aplicación de este nuevo gravamen se presenta como un instrumento con el que fomentar el reciclaje de plásticos, una gestión ambiental más sostenible y una reducción en la generación de residuos de este material.

¿Qué productos se gravan con este impuesto?
Todos los embalajes y envases plásticos de un solo uso están gravados con este nuevo tributo. En este sentido, se distinguen 3 grandes grupos de productos:
- Artículos vacíos o con contenido diseñados para la manipulación, la presentación o la distribución de mercancías en cualquier fase de la fabricación, la distribución o el consumo (p. ej., bolsas de envasado al vacío, cajas o estuches, películas o láminas de envoltura, pajitas, bolsas para alimentos…).
- Productos plásticos semielaborados destinados a obtener alguno de los productos incluidos en el apartado anterior (p. ej., láminas de termoplástico o preformas). Quedan excluidos los que se destinan a la producción de plásticos reutilizables y otros productos no plásticos.
- Productos plásticos destinados al cierre o la presentación de otros artículos de embalaje o envasado, considerados “complementos de envase” (p. ej., tapas, cierres herméticos, clips…).

¿Qué productos están exentos de este impuesto?
No todos los productos plásticos de un solo uso están gravados por este nuevo tributo. La importación, fabricación y adquisición intracomunitaria de algunos artículos está exenta de tributación. Es el caso de:
- Productos sanitarios y envases de medicamentos o para uso médico y/o en hospitales, incluidos los complementos de envase y los plásticos semielaborados necesarios para su obtención.
- Bolsas de basura, bolígrafos, cubiertos desechables, macetas, perchas para prendas de vestir, cajas de CD, DVD o vídeo…
- Productos agrícolas empleados en placas o balas.
- Pinturas, tintas o lacas destinados a contener, proteger o entregar bienes y productos.

¿Sobre quién recae este nuevo impuesto?
El Impuesto se aplica en todo el territorio español y recae en 4 grupos objetivo:
- Fabricantes de productos de plástico no reciclado. Los fabricantes de embalajes 100 % reciclados no pagan este impuesto, pero tendrán que justificarlo a través de empresa acreditada para emitir el certificado correspondiente (norma UNE-EN 15343:2008 “Plásticos. Plásticos reciclados. Trazabilidad y evaluación de conformidad de reciclado de plásticos y contenido en reciclado”).
- Empresas usuarias de embalajes o envases plásticos de un solo uso, tato si se adquieren de un proveedor nacional (que repercutirá dicho impuesto en sus facturas), como si se trata de una compra dentro de la UE (tributarán como “adquirientes”) o fuera de la UE (tributarán como “importadoras”).

- Quien posea, comercialice, transporte o utilice plásticos de un solo uso introducidos en el país de forma irregular, aplicándose en estos casos el período de liquidación más antiguo y que aún no haya prescrito.
¿Cómo se calcula la base imponible de este tributo?
El cálculo del impuesto se aplica sobre la cantidad total de plástico no reciclado que contiene el artículo sobre el que se aplica el gravamen. Dicha cantidad se expresa en kg en la aplicación de los siguientes tipos impositivos:
- Material plástico virgen (0 % reciclado): 0,45 €/kg
- Material plástico 50 % reciclado: 0,225 €/kg
- Material plástico 100 % reciclado: 0 €/kg
por Effimer | Dic 24, 2022 | Effimer
Hace medio siglo solo pensábamos en ellos como en personajes de ciencia ficción. En la actualidad, los robots hosteleros empiezan a ser un valor añadido en los establecimientos de restauración más innovadores. ¿Estará protagonizado por robots el futuro del sector de la hostelería?
Un cambio de perspectiva en el servicio de hostelería
El progreso de la inteligencia artificial y la ingeniería robótica también se ha abierto un hueco en el sector de la hostelería. En los países asiáticos, especialmente en China y Japón, el uso de robots en sala y en cocina ya es algo habitual.

Hasta ahora, los empresarios españoles se habían mostrado un poco reacios a este cambio. Pero el ahorro de tiempo y dinero en época de crisis está introduciendo un cambio de tendencia en el sector. Aunque su uso se queda todavía en lo anecdótico, los robots camareros ya forman parte de la plantilla de algunos establecimientos nacionales.
Otros tipos de automatización ya tienen mayor recorrido en los fogones. Los procesadores de alimentos y los robots de cocina de funciones avanzadas son otro ejemplo de cómo las máquinas pueden hacer más llevaderas las tareas diarias de un restaurante.
¿Cómo puede ayudarte en tu negocio un robot camarero?
Automatizar las tareas de un bar o restaurante se traduce en una mejor gestión del tiempo y de los recursos. La incorporación de robots hosteleros en el sector no es tanto una cuestión de sustituir a las personas por máquinas sino de mejorar la eficiencia del trabajo que pueden realizar en equipo.

¿Qué tipos de trabajo puede realizar un robot en hostelería? Las posibilidades de la tecnología son infinitas y están en constante evolución. Sin embargo, donde más potencial están demostrando los robots hosteleros es en las tareas susceptibles de automatización:
- Servicio de comandas
- Recogida y entrega de pedidos
- Recogida y entrega de vajilla sucia
- Cargas pesadas que pueden superar los 50 kg
¿Cuánto cuesta un robot de servicio para restaurante?
Al tratarse de una tecnología todavía en desarrollo, los precios entre los diferentes modelos de robots camareros pueden variar mucho. Los modelos más básicos destinados al reparto de comida tienen precios que oscilan entre los 6.000 y los 15.000 euros.

Las versiones más avanzadas no se limitan al transporte y recogida de platos. También realizan funciones adicionales como el apunte de pedidos e incluso pueden interactuar con los clientes, contar chistes o mostrar estados de ánimos. En estos casos el precio de un robot camarero puede llegar a los 19.000 euros.
¿Negocio con potencial o moda pasajera?
Es evidente que bares y restaurantes pueden sacarles un gran partido a los robots hosteleros, tanto en la cocina como en sala. Estas alternativas de servicio plantean interesantes ventajas desde el punto de vista de la eficiencia y el rendimiento económico de la empresa:
- La tecnología bien programada admite un escaso margen de error.
- Los robots pueden ser sometidos a jornadas laborales más intensas.
- Los robots pueden recabar información estadística útil para mejorar el servicio.
- La inteligencia artificial (IA) permite optimizar los tiempos de cada tarea.
- Los riesgos de contaminación de los alimentos son más reducidos.
Con este gran potencial de los robots en hostelería, sería un error pensar que su presencia no será cada vez más común en bares y restaurantes. No obstante, todavía queda un largo camino por recorrer tanto en el plano tecnológico como desde una perspectiva cultural.
En la actualidad, los robots camareros se presentan como una buena opción para aligerar ciertas tareas del día a día y darle a tu negocio un aire más moderno e innovador. Sin embargo, y pese a ser una valiosa herramienta para el sector hostelero, todavía no están concebidos para reemplazar al personal sino como una reducción interesante en las cargas de trabajo de los profesionales de la hostelería.